Aníbal, uno de mis clientes VIP me tenía como regalo exclusivo para su hijo Samuel cuando cumpliera 18 años.

Él, un chico simpático como su padre, delgado, gustoso de la pornografía, pero que hasta ahora, sólo se auto complacía sexualmente.

Yo me llamo Ilva, con 10 años de experiencia como chica Escort. Para esta cita lucí ropitas con encajes y unos hilos que partían en dos mi carnosita vulva. Un exótico baby doll que delataba mi figura, erguidos senos, colita paradita y piel bronceada.

Lo esperé en la habitación del hotel acordada. Sami llegó, estuvo mudo y me comió con su mirada. Lo tomé por la mano y lo llevé a nuestro lecho amatorio.

A un lado de la cama, yo tenía una pequeña torta cubierta de crema, fresas y una rosa. Recorrí su cuerpo con besitos cortos hasta que nos fundimos en un apasionado beso sintiendo que su lengua me escarbaba por dentro. Con la misma nos íbamos desvistiendo. Estaba totalmente excitado y la cabeza de su pene sobresalía por el bóxer, rodando sus primeras lubricaciones.

El me acariciaba con ternura. Lo recosté a la orilla de la cama y descendí hasta llegar a ese virginal miembro, descapotado y vibrante, al que le di la primera mamada de su vida. Sami, fue tomando el control y hacía movimientos de penetraciones en mi boca. Por mis labios chorreaba su babita fresca hasta que prematuramente no se aguantó y explotó dentro de mí.

Ese niño convulsionaba de placer al ver como saboreaba su semen en mi boca hasta que lo fui tragando poco a poco. Le dije suavemente ¡Feliz Cumpleaños Sami! y nos fundimos en un nuevo y largo beso.

No tardó en reponerse y lo guié para que me colocara crema de su torta en mis senos, repartiera las fresas entre mis pezones, el ombligo y la rosa en mi palpitante vulva. Sami se desesperó sobre mí y de nuevo me comía con furia, su lengua me hurgaba mi excitada cuquita, sus labios me chupaban por todas partes y sus ágiles dedos me masturbaban. Mis gemidos lo pusieron loco. Yo hundía su cabeza dentro de mí para que se ahogara, él metía su lengua en mi ano, yo lo rasguñaba y hundía mis uñas entre sus carnes. Hasta que me penetró sin compasión. Me estrujaba su miembro entre mis labios vaginales y mi clítoris y me volvía a penetrar con furia. De ahí en adelante fue un animal sexual gozando su primera comida, no dejó un hueco de mi cuerpo que no explorara. Su semen resbaló por toda mi piel y nuestras lenguas no desperdiciaron ni una gota.

Tuvimos una sexual fiesta de cumpleaños y una desvirgada que jamás olvidará.

Sigue disutando de las historias de nuestras escort en Santiago y visitando nuestro sitio principal para contratar Escort a domicilio, en Vitacura ; providencia , Las condes o cualquier comuna. Revisa las chicas disponibles en Linda Escort.