En esta ocasión tenemos un relato de cita con una preciosa y muy pasional que no lleva mucho tiempo en Linda Escort. La verdad es que es guapísima y tiene un cuerpo que es un escándalo para esas personas a los que les gusten las mujeres de tipo de cuerpo que tienen las de Brasil. Piel doradita, culito muy  sensual y unos pechos grandes que encantan a los hombres. Se han escrito bastantes experiencias con ella en foros especializados y la gran gran mayoría son muy buenas. Desde luego que invitan a querer conocerla y tenemos que decir que ya hemos recibido además de esta, dos más para ser publicadas en el poco tiempo que lleva anunciada. La que hoy les presentamos viene de parte de un usuario anónimo y nos ha parecido muy interesante.

Cita con escort brasileña de Linda Escort

Desde que la vi por primera vez en un foro, me pareció una mujer muy sensual y a la que a buen seguro ningún hombre podría resistirse a sus encantos. Antes trabajaba con otro nombre pero la verdad es que este que usa ahora le pega mucho más. No sé, es más elegante. Su físico es el prototipo de mujer brasileña con un cuerpo escultural a la que al menos a mí siempre me ha resultado como el ideal de los ideales. Eso junto al toque que le da su sonrisa tan picarona al mismo tiempo que llena de erotismo como intuí en alguna foto, hizo que fuera mi máxima prioridad para darme un buen capricho.


Quedé con ella con 3 horas de antelación y allí me presenté en su depa. Nada más abrir la puerta, todas esas sospechas que tenía sobre ella, quedaron más que reafirmadas desde el momento en que me abrió la puerta. Bella mujer con sonrisa preciosa dulce al mismo tiempo que picarona vestida con un vestido sexy rojo, ceñido y con unos taconazos negros de vértigo. Me saluda y me planta un beso cariñoso y húmedo en toda la boca al mismo tiempo que tomámdome de la mano, me invita a sentarme en el sofá blanco que preside el living y que justo se encuentra frente al dormitorio. No hay que exagerar pero con ella sería fácil hacerlo. Su cuerpo es una delicia con un culito y unos pechos que invitan a perderte con una cara preciosa que hace perder los papeles a cualquiera. En un momentito mis sentidos estaban a 1000 por hora y solo deseaba estar ya en la cama con ella. Hablamos un poco y aunque sé que es de las mujeres que gusta ser gustada, no quería que pensara que estaba desesperado por verla desnuda. Entre besos y caricias con las que comenzamos, se acaba quitando el vestido y ahí estaba semejante monumento frente a mí, a sus pies. No llevaba sostén y esos pechos grandes pero al mismo tiempo naturales aunque creo que estaban operados, acabaron por hacerme perder los papeles. Al momento de tener esas tetas delante ante mí, empiezo a acariciarlas y besarlas sin dejar un cm sin recorrer y disfrutar mientras tus pezones preciosos empiezan a reaccionar al paso de mis labios y lengua. Nos abrazamos, nos escuchábamos respirar al oído y ambos entramos en un estado de excitación bestial. Por lo menos me pareció que ella lo estaba disfrutando también. Ambos nos desnudamos completamente y nos dirigimos a la ducha mientras pasábamos por el dormitorio y veía esa cama maravillosamente grande donde ardería troya. La ducha frente a un espejo hacía que pudiera contemplar a esa pedazo de mujer desnuda frente a mi mientras con su juego excitante, puso mi pene entre sus nalgas y piernas por detrás agitándolo sin parar. Una maravilla. Jamás había probado algo así. Nunca nadie me había hecho eso. Encima viendo su carita frente al espejo. Una locura total. Seguimos en la ducha enjabonándonos todo el cuerpo y acariciando nuestros sexos en un festival de placer y pasión que es digno de relatar. Esta mujer sabe muy bien lo que hace aunque hay que decir que da la sensación que es algo que le nace y es parte de ella. Es de esas mujeres que si uno fuera su pareja, disfrutaría del mejor sexo día tras día y su felicidad en ese plano sería máxima.

De ahí hacia la habitación nos fuimos. Tranquilamente me siento en la cama y luego me tumbo a medida que sus labios recorren mis muslos, pasando por mi ingle, subiendo hasta mi pecho y de ahí a mi cuello donde con mucha pasión me hizo sentir muy deseado llegando hasta mi boca y besándome apasionadamente. De ahí mientras mi excitación era enorme, volvió a bajar casi por el mismo camino llegando a mi miembro erecto donde se esmeró hasta límites insospechados. Lo hizo de maravilla. De forma suave y profunda tuve el poder sobre mí durante el suficiente rato como para que casi acabara por dejarme ir. No fue así pero por muy poco. Tuve que pedirle que parara y que esta vez me dejara a mi darle placer a ella. Me encantó ver como semejante mujer se tendía frente a mi, a mi merced y como mi lengua pudo recorrer su cuerpo hasta llegar a su sexo. Disfruté viendo como encima tenía hecha la típica ingle brasileña que tan loco me vuelve. Es uno de mis fetiches y no quise perder la oportunidad de hacérselo y degustarme con ello hasta saciar totalmente mi sed de probar su elixir. Seré repetitivo pero fue algo que disfruté tantísimo que solo por ese momento ya le pondría un 10. Sentir como una maravilla de la naturaleza personificada jadeaba sin cesar y se retorcía del placer recibido mientras agarraba las sábanas al llegar al orgasmo, es digno de vivir y recordar para siempre.

Al rato, tras un leve stop, esta leona del sexo se pone en funcionamiento, pero esta vez con más ganas, con más provocación, con un grado de pasión y complicidad difícilmente repetible. Me confesó que no era habitual que ella llegara a tal excitación y que ese orgasmo había conseguido acercarse más a mí y ganar una confianza que en ese momento hicieron que quisiese pasarlo aún mejor. Me recorre nuevamente mi cuerpo con sus manos y boca y se detiene en mi miembro. Su lengua juguetona recorre desde mis testículos hasta la cabeza de mi pene. Me succiona, me chupa, me lleva hasta el edén y de nuevo le pido que pare, que no voy a aguantar más si sigue en ese plan. De ahí pasamos al coito. No sabía ni si quiera lo que iba a durar pero excitado al máximo, me puso el condón y se sube encima de mí como una amazonas montando a su equino con una elegancia y suavidad que me encantaron. Esa imagen de verla encima mío con esa cara preciosa denotando placer máximo y esos maravillosos pechos moviéndose rítmicamente es algo que no olvidaré. Se coloca hacia delante y me besó profundamente mientras sigo penetrándola. Diferentes movimientos en esa psotura a diferentes ritmos crearon en mí, un sinfín de placeres increíbles. Tras un rato, decidió acelerar el ritmo hasta que hace que llegue a un orgasmo impresionante que como podréis ver, sigo recordándolo como si hiciera hace unos minutos que lo viví. Quizás me hubiera gustado probar otras posturas pero desde el primer instante todo lo que viví fue tan maravilloso que no puedo pedir más si quiero ser justo con su trato.
De ahí de nuevo nos fuimos a la ducha, de nuevo frente a ese espejo mientras charlamos un rato de forma cercana y con complicidad. Al salir, me despidió con un tierno beso y me dijo que le gustaría volver a verme. Desde luego que si le dije, que no tuviera duda de ello.
La verdad es que le pongo un 11 y volveré a verla siempre que pueda 😉

Al volver a leer la experiencia con la escort nos hemos quedado casi sin palabras. Por aquí la llaman el “monumento” y a más de uno se nos ha ido la imaginación pensando en la suerte que tendríamos si pudiéramos disfrutar de su compañía. Ya les presentaremos otros de esos relatos con ella.

Hasta la próxima!

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